Como trabaja el hongo (en contra nuestra)
Hemos mencionado como el hongo candida puede predominar
en una sección del intestino, manteniendo afuera las bacterias “buenas”.
Estas bacterias “buenas” son esenciales para que nuestro cuerpo
absorba los nutrientes de los alimentos (vitaminas, minerales) que ingerimos.
Más allá, el hongo también trabaja para envolver las
células rojas de la sangre, lo que disminuye la habilidad de intercambio
de oxígeno a través de las membranas. Muchas de las personas
que están severamente infectadas de candida reflejan
condiciones de baja hemoglobina aunque en apariencia están bien nutridos.
Bajo ciertas condiciones de infección avanzada, los hongos se hacen
bimórficos (lo cual digamos, es que crecen de una segunda manera).
Comienzan a crecer en hebras (raíces) largas que pueden perforar las
paredes intestinales, causando una condición conocida como “intestino
perforado”. En esta forma de hebras el hongo es resistente a la fagocitosis
(el proceso normal de defensa y eliminación de nuestro sistema inmunológico).
Este aumento en la permeabilidad intestinal puede permitir macromoléculas
(grandes partículas de alimento sin digerir) y toxinas que pasan directamente
dentro del cuerpo causando una gran cantidad de problemas de tipo alérgico.
Debido a que estas son partículas más grandes que las que se
pueden digerir, y que ahora están en nuestra corriente sanguínea,
el cuerpo reacciona a ellas con una reacción alérgica. Más
allá de ello, esto crea un exceso de tensión en el sistema inmunológico,
y la habilidad de nuestro cuerpo de combatir el hongo candida (así
como otras condiciones) eventualmente se reduce, comenzando así un
ciclo vicioso. Más que nada, estas partículas pueden cruzar
la barrera de la corriente sanguínea y pueden confundirse con neurotransmisores,
creando un foco de síntomas neurológicos e inclusive creando
trastornos hormonales como PMS (dolores menstruales), menstruación
irregular, caída de pelo, etc.
Hay una relación bien documentada entre los hongos y diversas enfermedades
como el Síndrome de Fatiga Crónica (CFS), Esclerosis Múltiple,
Lupus y Soriasis. Durante un estudio a un grupo de 1,100 pacientes de CFS,
éstos fueron tratados con terapia anti-hongos, y el número de
pacientes que estaban incapacitados al principio del estudio se redujo de
685 a 12. En un reporte separado de los Archivos de Dermatología, Volumen
120, de abril de 1984, se detalla una lista de un grupo de médicos
que certifican que “cuatro casos de término prolongado de soriasis
en el cuerpo (de 10 a 25 años) fueron curados con terapia antifungal
(anti-hongos) en varios meses”.
Por otro lado, las toxinas que produce candida interfieren con
las glándulas del cuerpo y por ello precipitan o agravan las condiciones
glandulares como los son el hipotiroidismo y la diabetes. candida
depende de que exista un sistema inmune débil. Todos los hongos, por
su naturaleza de organismos parasíticos, atacan sólo los materiales
orgánicos (plantas, cuerpos, etc.) que estén débiles
o en descomposición. Esto es un hecho observable en la naturaleza.
Los médicos saben que los pacientes con las infecciones más
severas de candidiasis son los pacientes de cáncer y los pacientes
de AIDS. Si el cuerpo está débil y mal nutrido será presa
fácil de este hongo.
Con esos hallazgos significativos, nos preguntamos por qué no se reconoce
esta situación más abiertamente entre la profesión médica.
Hay varias razones: la primera, los laboratorios médicos rutinariamente
no lo reportan cuando lo encuentran en sus evaluaciones, lo consideran “normal”
porque candida existe en todos los cuerpos humanos. Los laboratorios
lo encuentran tan a menudo en sus muestras que lo consideran como flora normal
del cuerpo y desconocen los efectos de la sobre población de candida
que es el problema real. Otra razón menos alentadora, pero quizás
probable, puede ser que hay una gran cantidad de dinero que se puede obtener
del tratamiento de síntomas causados por hongos (fatiga crónica,
asma, alergias, mal funcionamiento psicológico, etc.) y la cura real
podría destruir una lucrativa gallina de los huevos de oro.